Fracturas
Las fracturas son lesiones óseas que pueden producirse por traumatismos de alta o baja energía y requieren una evaluación traumatológica oportuna. En cadera y pelvis, estas lesiones son especialmente relevantes por su impacto en la movilidad, la autonomía y la calidad de vida del paciente.
En CIPROCAR, ofrecemos un manejo integral de fracturas de cadera, pelvis y fémur para pacientes de Viña del Mar y la Región de Valparaíso, enfocándonos en un diagnóstico preciso, un tratamiento adecuado a cada caso y una recuperación funcional segura.
Fracturas de Cadera
Las fracturas de cadera son lesiones que afectan la porción proximal del fémur, siendo las más frecuentes las fracturas del cuello del fémur y las fracturas trocantéreas. Este tipo de fractura ocurre principalmente en adultos mayores, generalmente asociada a traumatismos de baja energía, como caídas desde la propia altura, especialmente en pacientes con osteoporosis.
En personas más jóvenes, las fracturas de cadera suelen estar relacionadas con traumatismos de alta energía, como accidentes de tránsito, caídas de altura o lesiones deportivas.
El tratamiento de la fractura de cadera es quirúrgico en la mayoría de los casos, con el objetivo de aliviar el dolor, recuperar la movilidad y reducir las complicaciones asociadas a la inmovilidad. Según el tipo de fractura, la edad del paciente y su nivel funcional previo, la cirugía puede realizarse mediante clavos cefalomedulares o mediante el reemplazo articular con prótesis de cadera, definiéndose el abordaje de forma individual en cada caso.
Fracturas de Pelvis
Las fracturas de pelvis son lesiones que afectan alguno de los componentes del anillo pélvico, como los huesos coxales o el sacro. Este tipo de fracturas puede presentarse tanto en pacientes jóvenes como en adultos mayores, dependiendo del mecanismo de lesión.
En personas jóvenes, las fracturas de pelvis suelen estar asociadas a traumatismos de alta energía, como accidentes de tránsito, caídas desde altura o traumatismos severos. En adultos mayores, en cambio, pueden producirse tras traumas de baja energía o incluso sin un golpe evidente, generalmente relacionadas con osteoporosis y fragilidad ósea.
El tratamiento de las fracturas de pelvis se evalúa caso a caso, considerando el tipo de fractura, la estabilidad del anillo pélvico, la edad y el estado funcional previo del paciente. El objetivo principal es recuperar la funcionalidad en el menor tiempo posible, especialmente en adultos mayores, favoreciendo una rehabilitación precoz y segura.
Fracturas de Acetábulo
Las fracturas de acetábulo son lesiones que afectan el acetábulo, la cavidad de la pelvis que recibe la cabeza del fémur y forma la articulación de la cadera. Se trata de fracturas complejas y variables, que requieren una evaluación especializada debido a su impacto directo en la estabilidad y el funcionamiento de la cadera.
Este tipo de fracturas suele producirse tras traumatismos de alta energía, como accidentes automovilísticos, caídas desde altura o lesiones deportivas de alta intensidad. Debido a la complejidad anatómica de la zona, el tratamiento debe buscar una reducción anatómica precisa, condición fundamental para lograr un buen resultado funcional y disminuir el riesgo de artrosis postraumática de cadera.
El manejo de las fracturas de acetábulo se define de forma individual, considerando el tipo de fractura, el desplazamiento, la edad del paciente y sus demandas funcionales, y suele requerir cirugía especializada en traumatología de cadera y pelvis.
Fracturas de Fémur
Las fracturas de fémur son lesiones que afectan principalmente la diáfisis del fémur, es decir, la zona media del hueso más largo y resistente del cuerpo humano. Este tipo de fracturas se asocia, en la mayoría de los casos, a traumatismos de alta energía, como accidentes de tránsito, caídas desde altura o lesiones deportivas severas.
Cuando una fractura de fémur ocurre tras un traumatismo de baja energía, puede estar relacionada con condiciones subyacentes, como tumores óseos o fragilidad del hueso, lo que requiere un estudio médico detallado.
Estas lesiones requieren un manejo médico de urgencia, ya que pueden asociarse a riesgos importantes, como hemorragias, embolias y otras complicaciones sistémicas. El tratamiento es generalmente quirúrgico, y puede realizarse mediante clavos endomedulares o placas, según el tipo de fractura y las características del paciente, con el objetivo de lograr una recuperación funcional segura y efectiva.
Fracturas Periprotésicas
Las fracturas periprotésicas de cadera son aquellas que ocurren alrededor de una prótesis de cadera, generalmente en pacientes que ya han sido sometidos a una cirugía de reemplazo articular. Este tipo de fracturas requiere una evaluación especializada, ya que su manejo depende de múltiples factores.
El tratamiento de las fracturas periprotésicas varía según la estabilidad de la prótesis, la localización de la fractura y las condiciones generales del paciente. En algunos casos puede ser necesario fijar la fractura, mientras que en otros se requiere reemplazar o revisar la prótesis existente.
Debido a su complejidad, se recomienda que estas lesiones sean tratadas por especialistas en traumatología de cadera, con experiencia en cirugía protésica y fracturas complejas, con el objetivo de recuperar la movilidad, disminuir el dolor y lograr una rehabilitación segura.