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Artrosis

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La artrosis es una enfermedad degenerativa que provoca el desgaste progresivo del cartílago articular, generando dolor, rigidez y limitación funcional, especialmente en cadera y rodilla. Su impacto puede afectar significativamente la calidad de vida si no se trata de manera oportuna.

En CIPROCAR, brindamos un manejo integral de la artrosis en Viña del Mar y la Región de Valparaíso, que incluye desde tratamientos conservadores hasta cirugía protésica avanzada, siempre adaptados a la etapa de la enfermedad y a las necesidades individuales de cada paciente.

Coxartrosis Primaria (Artrosis de Cadera)

La coxartrosis primaria, también conocida como artrosis de cadera, es una enfermedad degenerativa en la que se produce un desgaste progresivo del cartílago y de los tejidos que conforman la articulación de la cadera, sin una causa previa identificable. Este desgaste provoca una alteración gradual del funcionamiento normal de la cadera.

Los síntomas más frecuentes de la artrosis de cadera incluyen dolor, rigidez, limitación del movimiento y una pérdida progresiva de la función, lo que puede afectar actividades cotidianas como caminar, subir escaleras o ponerse de pie.

El tratamiento de la coxartrosis primaria se adapta a la etapa de la enfermedad y a las necesidades del paciente. Puede incluir medidas conservadoras, como analgesia, kinesioterapia, uso de bastón y cambios en la actividad física. En casos más avanzados, cuando el dolor y la limitación funcional son significativos, puede indicarse una prótesis total de cadera, con el objetivo de aliviar el dolor y mejorar la calidad de vida.

Artrosis Postraumática de Cadera

La artrosis postraumática de cadera es una forma de artrosis secundaria que se desarrolla como consecuencia de una fractura previa, ya sea del acetábulo o del fémur proximal. Estas lesiones alteran la anatomía normal de la articulación y pueden acelerar el desgaste del cartílago con el paso del tiempo.

Los síntomas de la artrosis postraumática incluyen dolor persistente, rigidez, limitación del movimiento y una disminución progresiva de la función de la cadera, afectando la calidad de vida del paciente.

El tratamiento de la artrosis postraumática de cadera depende de la intensidad de los síntomas y del grado de daño articular. En etapas iniciales, el manejo puede ser similar al de la artrosis primaria, utilizando tratamientos conservadores. Sin embargo, en algunos pacientes existen factores adicionales, como deformidades óseas o la presencia de cirugías previas, que pueden complejizar la planificación y el manejo quirúrgico, requiriendo una evaluación especializada en traumatología de cadera.

Artrosis Secundaria a Displasia de Cadera

La artrosis secundaria a displasia de cadera se produce como consecuencia de una alteración en el desarrollo de la cadera durante la infancia, conocida como displasia de cadera. Esta condición genera cambios en la forma del acetábulo y del fémur proximal, que en distintos grados pueden provocar deformidad articular, acortamiento de la extremidad y un desgaste acelerado del cartílago.

Con el paso del tiempo, estas alteraciones estructurales pueden derivar en dolor de cadera, rigidez, limitación funcional y una artrosis precoz, incluso en pacientes relativamente jóvenes.

Cuando la artrosis es consecuencia de una displasia, el tratamiento más efectivo en etapas avanzadas suele ser la prótesis total de cadera. Este procedimiento requiere consideraciones técnicas especiales, debido a la anatomía alterada de la cadera, con el objetivo de obtener el mejor resultado funcional a largo plazo, aliviar el dolor y mejorar la calidad de vida del paciente.

Necrosis Avascular de la Cabeza Femoral

La necrosis avascular de la cabeza femoral es una patología en la que se produce la pérdida de irrigación sanguínea de una parte de la cabeza del fémur, lo que provoca la muerte del tejido óseo afectado. Esta alteración compromete la estructura normal de la articulación de la cadera y puede generar deformidad articular con el paso del tiempo.

En sus etapas iniciales, la necrosis avascular puede no presentar síntomas evidentes o manifestarse como dolor de cadera progresivo. Si no se diagnostica y trata de forma oportuna, la enfermedad puede evolucionar hacia una artrosis secundaria de cadera, con deterioro funcional y dolor persistente.

El tratamiento de la necrosis avascular depende de la etapa de la enfermedad y del compromiso de la cabeza femoral. Un diagnóstico precoz y un manejo adecuado permiten preservar la articulación y retrasar o evitar procedimientos más invasivos, como la prótesis total de cadera.

Otras Patologías de la Cadera

Existen otras patologías de la cadera que corresponden a secuelas de enfermedades de la infancia, como la enfermedad de Perthes, la epifisiolistesis femoral o infecciones previas, las cuales pueden alterar la forma normal de la cadera y provocar un desgaste articular precoz.

Estas alteraciones pueden manifestarse en la adolescencia o en la adultez con dolor de cadera, rigidez, limitación funcional y artrosis temprana, afectando la calidad de vida del paciente.

El tratamiento de estas patologías requiere un análisis clínico e imagenológico especializado, considerando la etapa de la vida, el grado de deformidad y la funcionalidad del paciente. Un manejo adecuado y personalizado permite definir la mejor estrategia terapéutica, ya sea conservadora o quirúrgica, con el objetivo de preservar la función de la cadera el mayor tiempo posible.

Artrosis de Rodilla (Gonartrosis)

La artrosis de rodilla, también conocida como gonartrosis, es una enfermedad degenerativa crónica que produce un desgaste progresivo del cartílago articular. Este proceso se acompaña de la formación de osteofitos, esclerosis ósea y cambios en los tejidos periarticulares, lo que afecta de manera gradual la función de la rodilla.

Entre los principales factores de riesgo de la artrosis de rodilla se encuentran la edad, el sexo femenino, la obesidad, los traumatismos previos, las alteraciones del eje de la extremidad y la predisposición genética.

Clínicamente, la gonartrosis se manifiesta con dolor mecánico, que empeora con la carga y mejora con el reposo, rigidez matinal de corta duración, crepitación, derrame articular leve y una limitación funcional progresiva. En etapas avanzadas, puede generar deformidades en varo o valgo, afectando la marcha y la calidad de vida.

El diagnóstico de la artrosis de rodilla se basa en la evaluación clínica y se confirma mediante radiografías, que evidencian estrechamiento del espacio articular, osteofitos y esclerosis subcondral.

El tratamiento de la artrosis de rodilla incluye medidas no farmacológicas, como ejercicio terapéutico, pérdida de peso y fisioterapia; tratamientos farmacológicos, como analgésicos, antiinflamatorios e infiltraciones; y, en casos avanzados, tratamiento quirúrgico, que puede incluir osteotomías o artroplastia parcial o total de rodilla. Aunque su evolución es progresiva, una intervención adecuada permite controlar los síntomas y mejorar la funcionalidad.

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